Descripción
Estos sistemas magnéticos de goma con vástago roscado son ideales para usarlos sobre superficies delicadas. El revestimiento de goma no solo protege de los arañazos, sino que también aumenta la resistencia en sentido de corte y evita que se resbalen.
En comparación con los imanes en recipiente clásicos sin revestimiento de goma, estos sistemas magnéticos de goma cuentan con una mayor fuerza de sujeción, por lo que se pueden usar de una manera más discreta. Debajo del revestimiento de goma, hay una placa de acero con 12 imanes insertos. El polo norte y el polo sur de estos apuntan hacia arriba de forma alterna. Así pues, este tipo de sistemas magnéticos se puede combinar entre sí. Pero tenga cuidado: si dos de estos sistemas magnéticos se unen entre sí con contacto pleno, resultará muy difícil volver a despegarlos.
Tenga en cuenta que los sistemas magnéticos de goma empiezan a oxidarse si se usan de forma permanente en exteriores. En cambio, nuestros imanes en recipiente de ferrita son inoxidables.
La fuerza máxima de sujeción solo se consigue si la pieza ferromagnética contraria es lisa y lo suficientemente gruesa, y si el sistema magnético se coloca directamente sobre toda la superficie. A una distancia reducida con respecto a la superficie ferromagnética, los sistemas magnéticos ya pierden algo de fuerza de sujeción. Esta propiedad es más marcada en los sistemas magnéticos que en otros imanes de ferrita y de neodimio.