Portacuchillos de diseño

Portacuchillos magnético en tres variantes
Autor: Meike, Alemania
Índice

Portacuchillos giratorio

Mi aplicación es un portacuchillos para el cuchillo de damasco que mi propio marido forjó.
Primero, una carpintera me ayudó a cortar con una sierra de ingletes cuatro piezas laterales, una base y una tapa de madera de abedul (un solución mucho más sencilla pero menos elegante sería encolar los bordes de las piezas).
En la base practiqué un agujero en el que cupiera la barra de acero (10 mm) y lo agrandé ligeramente con una lima redonda para que el bloque se pueda girar con mayor facilidad.
En las cuatro piezas laterales realicé tres cavidades separadas por una distancia aproximada de 30 mm con una broca Forstner de 20 mm. Para ello, procure que quedaran hacia afuera aprox. 4-5 mm de la madera para no perforarla por completo con la punta de la broca. De manera alternativa, se puede seguir taladrando con una broca Forstner adaptada sin punta, pero a través de este espesor los imanes actúan con una fuerza estupenda.
A continuación, pegué 12 discos magnéticos de 20 x 10 mm con pegamento fuerte y, finalmente, encolé las seis piezas de madera con la ayuda de algunas personas.
En el interior de la tapa, realicé una cavidad con una broca de 12 mm para introducir la barra. Esta también ha de realizarse con una ligera imprecisión.
Para el pie del portacuchillos, empleé una losa cuadrada que elaboró un cantero y en la que practicó un agujero para la barra de acero. Ambas piezas están también unidas con pegamento fuerte.
Tras el secado, lijé el bloque con un grano cada vez más fino, lo humedecí y lo volví a lijar hasta que quedó completamente listo. Después, lo traté con aceite de linaza (también sirve el aceite de oliva).
Finalmente, solo tuve que introducir el bloque de madera en la barra de acero y ¡LISTO!
¡Maravillosa y sorprendentemente potente!
La hoja del cuchillo forjado tiene una longitud de 19 cm (+ 11 cm de mango) y pesa apenas 200 g. Los otros son cuchillos convencionales más ligeros, p. ej. un cuchillo para pan con una hoja de 20 cm de longitud y 90 g de peso.
El siguiente vídeo muestra lo bien que se adhieren al bloque portacuchillos.

Portacuchillos de madera de palo rojo

Aporte de Mirko Motsch, Sankt Ingbert (Alemania):
A continuación os presento mi aplicación: un bloque portacuchillos. Consta de dos piezas de madera de palo rojo de 5 cm de espesor (de aprox. 25 x 25 cm). En cada una de ellas he embutido 24 discos magnéticos de 15 x 8 mm. He repartido los imanes por la superficie de manera que los cuchillos se puedan colocar como uno quiera. El cilindro es de acero inoxidable y la base de granito es de aprox. 15 x 15 cm. El portacuchillos se puede girar 360 grados y tiene una altura aprox. de 40 cm.

Portacuchillos para cuchillos japoneses

Aporte de Uriel Nakach (Suiza):
Mi objetivo era hacer yo mismo un portacuchillos a medida de mis cuchillos japoneses. Para ello he utilizado:
  • 10 piezas rectangulares de madera, 24 x 5 x 2 cm,
    de nogal americano
  • 18 bloques magnéticos (con una fuerza de sujeción aprox. de 6 kg)
  • Poliestireno (disponible en tiendas de bricolaje)
  • Aceite para madera
  • Cola blanca
  • 1 placa de acero inoxidable de 21,5 x 10 x 1 cm
Además, para trabajar la madera utilicé una máquina cepilladora, una sierra circular, una lijadora, una cajeadora, una lijadora de banda, un taladro y una fresadora.
Los costes de material (imanes, madera, acero inoxidable y aceite) ascendieron a unos 110 CHF.
Dado que para mí era importante que todos los cuchillos se pudiesen desprender fácilmente del portacuchillos, primero probé el efecto de los imanes. Si hubiese distribuido los imanes de forma homogénea, el cuchillo más grande y más grueso se hubiese adherido al bloque con más fuerza que los más pequeños. Por eso, primero probé cómo tenía que distribuir los imanes con el poliestireno.
Al manejar los imanes tuve que ir con muchísimo cuidado, ya que estos se rompen fácilmente al chocar unos con otros. A mí se me rompieron cuatro por no fijarme.
Después, utilicé revistas de distinto grosor para averiguar la distancia que debía haber entre los imanes embutidos en la madera y la superficie. Al final resultó ser ideal una distancia de 5 mm entre el imán y el cuchillo. Por supuesto, después tuve que probarlo todo en posición vertical, teniendo en cuenta que los cuchillos experimentarían una menor fricción estática sobre la superficie lisa e inflexible de la madera que sobre la de las revistas.
Para hacer el bloque de madera, compré en una carpintería una pieza de madera en bruto con una tamaño de 130 x 11 x 4 cm. A partir de esta elaboré primero 10 tablitas, para lo que igualé, cepillé y serré la madera bruta.
Luego, ensamblé con la cola dos piezas de madera utilizando para ello 5 tablitas por pieza, que fui fijando poco a poco mientras se secaban. Después de dejar que se secaran durante 24 horas, quité los restos de cola de la madera e igualé ambas piezas con una lijadora de banda.
A continuación, superpuse ambas piezas y las corté conforme a la plantilla. Las dimensiones exactas las he marcado en el dibujo de la izquierda.
Luego marqué sobre las piezas de madera el hueco previsto para introducir los bloques magnéticos. Después fresé este hueco de 1,5 cm de profundidad y 1,2 cm de ancho con una cajeadora. A continuación, con mucho cuidado, fui colocando en fila los bloques magnéticos. Acto seguido, fijé los imanes con palillos, virutas de madera y cola blanca.
Después, encolé una pieza de madera con otra. Para ello las apreté bien una contra otra con un sargento y procuré que no se deslizaran.
Una vez seca la cola, lijé los lados del bloque de madera que acababa de montar con una lijadora para que quedaran más o menos a ras. Para eliminar los restos de lijado más llamativos y conseguir una superficie lisa, repasé todas las caras (excepto la inferior) con un papel de lija de grano medio (100) y, después, con uno de grano fino (200). Si lijaba la cara inferior corría el riesgo de que quedaran huecos entre la madera y el metal.
Para el posterior acabado del bloque de madera utilicé el aceite semimate «Biofa Universal Hartöl seidenmatt 2044». A intervalos de 24 horas, le di tres capas de aceite. En cada caso, froté la madera con una buena cantidad de aceite y, al cuarto de hora, retiré el que sobraba con un trapo. Tuve suficiente con 30 ml. ¡El cambio es impresionante!
La placa de acero inoxidable para la base del portacuchillos la he hecho yo mismo. Para ello es imprescindible contar con un taller bien equipado para trabajar el metal. No obstante, también habría podido encargar la pieza que quería. Los orificios a través de los que después atornillé la placa al bloque de madera los perforé con una broca de acero de 6 mm. Para ello, dejé una distancia entre los orificios y los bordes de 7 cm.
Para los orificios del borde inferior del bloque de madera utilicé una broca para madera de 3,2 mm de diámetro. Elegí un grosor un poco mayor que el del cuello de los tornillos para asegurarme de que no reventara la dura madera de nogal. Dado que el borde superior del bloque de madera no es paralelo al inferior, al perforarlo este estaba inclinado. No obstante, para poder colocar la broca en vertical, coloqué debajo del bloque el trozo de madera que había quitado antes de la parte superior (a más tardar cuando se vaya a taladrar queda claro a qué me refiero).
Finalmente solo quedaba fijar la base con los tornillos de madera al bloque de madera. ¡Y ya estaba listo el portacuchillos magnético personalizado!
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